21 noviembre 2018

Sinsentido

Nunca supo ser tan cruel la soledad como cuando me di cuenta que no hay dinero que pueda cubrir lo que llena el brillo de esas miradas que amamos, esas que sin palabras transmiten amor y compañía, con risas y espantos.
No hubo tarde más fría que aquella en la que sólo faltaba un abrazo para terminar un mal día y sólo encontré el sonido del viento soplar, cantando al horizonte el eco de un llanto adormecido de emociones contenidas.
Una alegría pudo valer poco aquella vez que fue tan intensa como vacía, porque lo que no se comparte, muere en el silencio de una expectativa, de una ilusión.
Jamás pensé que tanta estabilidad podría generar el quiebre de una rutina volátil, intensa pero sinsentido, que sólo cumple requisitos de la normalidad, sin vida ni intención.
Amo mi soledad, porque el encuentro conmigo y quererme ha sido un desafío. Me encanta un departamento sin gente, bailando a mis ritmos y gustos. Me fascina almorzar sola, ver una película, salir a caminar y dormir sin el sonido de otros pasos, tomarme una copa o diez de un buen vino, conversando con mis demonios, porque no hay algo que pueda valorar más, que los gritos de mi voz. Pero hay momentos en los que ese almuerzo se podría transformar en dos helados llenos de palabras y risas amontonadas... en los que esas copas de vino, compartidas, podrían traer lágrimas contenidas de personas sumidas en la rutina de la norma, pero que en una pausa, pueden crear la más bella tormenta de emociones y qué mejor si se acompaña de un huracán... porque, a veces, un bonito departamento en silencio, que no se expone a las críticas insidiosas de terceros, pierde su belleza por no tener cuestionamientos. Porque, simplemente, tener el bullicio desesperado de gente amontonada es lo que te hace recordar lo bello y maravilloso que puede ser estar en soledad.

14 noviembre 2018

Amar-se

Sí, soy mujer, y mi llanto grita fuerte cuando una espina toca mi cuerpo, cuando me despierta la decepción del engaño y la frustración me recuerda que no puedo con todo.
Sí, pude entregar lo que no tenía a quien no correspondía sólo por verlo feliz, porque me enseñaron que primero que yo, son los otros quienes merecen la alegría y vitalidad para volar y yo debía ser ese peldaño para que se puedan impulsar. Y en esa distorsión, mi corazón vivió la desilusión de olvidarse de sí para conformarse con la sonrisa y el brillo de otros ojos.
Pero crecí... hoy soy mujer, de esas que aman tan profundamente que sabe soltar cuando el amor rasga el alma, porque si algo he aprendido en la vida, es que no hay amor más puro y bien recibido que aquel que me doy a mi misma cuando dejo que mis demonios aullen a la luna cada injusticia que vivo, como lobos exigiendo a la naturaleza una respuesta de bondad, porque me prometí no dejar que ninguna mirada me golpee el alma y menos que un otro me transforme en sombra... crecí para entender que las que vinieron antes de mi, fueron tan fuertes que me dejaron el deber de transformar a las que vendrán, para que el dolor de ellas sea hoy y por siempre, la energía con la que cada día gritemos por nuestro espacio, por nuestros sueños y nuestro sentir.
Sí, soy mujer y no, no soy una parte de ti, no hay costilla que pueda formar mi alma, ni barro que entregue a mis músculos la fuerza con la que hoy me levanto, vivo, sueño y siento... lloro, grito y amo, en una forma o en mil, cada segundo tan intenso que mis sueños son un respiro para el cuerpo... apasionada, como un volcán en erupción, a ratos débil, tanto como una flor expuesta al rugido del viento a punto de perder su raíz... juego a ser todo y, a veces, nada... Pero estoy y si algo sé de mi, es que no hay llanto que inunde mi esperanza ni rabia que queme mis sueños... creo, canto e imagino cada día, cada instante, porque no cabe en mi mente el eterno consejo del "No puedes".

12 noviembre 2018

Irreal

A nadie le hablo de ti, será porque no pareces ser más que una pesadilla que alguna vez sentí vivir, una de esas que inundan de fantasía, cuando sientes que el amor es vida, que no importa cuánta oscuridad tenga una tarde, basta el brillo de tus ojos para iluminar el día, cuando un abrazo tuyo podía cubrir la tormenta más intensa de todas.
A nadie le hablo de ti, sueño prohibido, porque no hay lógica que explique la intención de sentirse ahora, entre mi, con tu olor llenando cada vacío, cada sentimiento.
No, no puedo hablar de ti, de esa sonrisa que a todo ponía solución, de esas caricias que perdonan cualquier dolor...
No puedo hablar de ti, porque simplemente no existes más que en mi mente, en lo que en ti puse en cada beso, cada caricia y cada ilusión, en lo que en ti quise inventar...
No puedo hablar de ti porque sería olvidarme de mi, y, sin embargo, hoy sólo quiero nombrarte y saber de ti, recordarte y pedir, que si algo de magia queda en el mundo, me de un segundo para poder sentirte una vez más junto a mi.

09 noviembre 2018

Sentidos

     Corre, no mires atrás, avanza como si detrás de ti el mundo se fuese a acabar, siente el fuego tocando tus tobillos, rebélate a ser consumida y corre....
     Respira, siente cada molécula de aire llenando tu nariz mientras late tu corazón, aspira cada perfume de la naturaleza dando la fuerza para continuar, sabes que es ese aire que entregaste pensando que alguien más lo podría necesitar, dejando tus pulmones vacíos de tanto silbar...
     Bebe cada partícula de agua que te rodee, propia de la energía que tu cuerpo necesita para levantarse cada mañana para correr... y avanzar...
    Siente el mundo, pequeño en tus manos cuando quieres tomarlo, inmenso cuando el temor inunda tus sueños. Vívelo, vívelo porque ahí está el sentido... caer, levantarse, tropezar, dudar y seguir sintiendo, seguir viviendo... arriesgar.
     No eres lo que pasó, ni serás lo que fuiste, hoy estás, compuesta de aquello que te hizo correr, reír y llorar, no menos, no más.... cada peldaño se hace más grande y en cada caída, tus piernas toman más fuerzas, listas para avanzar.
     Ahora detente a mirar: ¿es esto realmente lo que deseas conseguir? ¿es este paisaje el que llena tu alma de felicidad? ¿es aquí donde quieres estar?....
     La vida sigue o se termina, sólo depende de ti...