
Se cuenta que en una isla en el polo sur, existía un cubo de hielo que por mucho tiempo la gente quiso romper.
Día a día distintas personas trataban de romperlo, ya que dentro de él se escondía un secreto que ayudaría a solucionar los problemas que en esa isla tenían, por lo que mandaban a los hombres más fuertes para que el cubo fuera desarmado, las mujeres le temían y los niños tenían prohibido acercarse a él.
Así, los hombres iban con grandes armas: martillos, puntas, etc, para terminar con aquel grande cubo, y se enorgullecían cuando lograban hacer que el hielo se trizara luego de toda una tarde golpeándolo, así se iban en la noche cansados pensando que al otro día terminarían de romperlo; sin embargo, lo que ellos no notaban, era que al llegar la noche cuando ellos se iban a sus rucas a discutir y a pelear con sus familias, ese cubo se regeneraba y volvía a ser tan fuerte como lo veían en la mañana, producto del viento que le llevaba los problemas de estos hombres.
Pasaron años sin poder terminar con él, incluso llegaban hombres de otras partes a poner fin a la situación, pero no lo lograban, la gente de la isla iba poco a poco perdiendo la esperanza de encontrar el secreto, y los problemas en la isla aumentaban...
Un día, un niño que se escapó de su casa a ver el cubo, se sentó por un buen rato a mirarlo, detalladamente lo observaba, luego se paró y se fue. Al día siguiente, este niño vuelve con una llama de fuego en sus manos y la acercó al hielo, y vio cómo éste se empezó a derretir, poco a poco el hielo iba cediendo, sin embargo, la noche llegó, por lo que el niño pensó que si volvía mañana, terminaría. Así durante un tiempo, el niño iba y se sentaba al lado del cubo con una llama; lo que lo admiró fue que esta vez el hielo no retrocedía. Fue así entonces como un día en la tarde el niño llega a la isla con el secreto en la mano.
Todo el mundo se volvió loco de emoción y nadie entendía cómo un niño había podido lograr lo que ningún hombre con fuerza pudo hacer. Pero sin más cuestionamientos, el jefe de la tribu tomo el secreto, lo leyó y luego de un momento de emoción, le dijo a las personas qué tenían que hacer........
¿El secreto? Las personas deben aprender a llegar a los demás de una forma cálida, con paciencia y sin críticas, todos tienen en su interior una luz que puede iluminar al mundo, pero se va apagando con los daños que se les pueden causar.
Lo mismo que pasó con el hielo, pasa con la gente, no se llega a los demás imponiendo victorias, sino escuchando y dando calor porque nunca se sabe cuando alguien necesita de otro.....
