Cuando despertó esa mañana, notó que todo su hogar había cambiado de forma, todo se envolvía en un olor a flores mezclado con la suavidad de la madera y la luz del sol de mañana.
Sobre su cama, al lado de su mano, una rosa blanca tornaba el ambiente en una seguridad y belleza máxima, tanto era así que una lágrima corrió velozmente de sus ojos hasta llegar a un pétalo blanco envuelto en un olor a naturaleza.
La noche anterior, se había sentido sola, una pena llenaba su alma de un mar negro que le nublaba la mente, y lo que es peor, su corazón. Quiso que alguien estuviera a su lado esa noche, pero nadie llegó, rezó por que alguien la llamara, pero su teléfono nunca sonó, entonces no le quedo otra forma de desahogarse que llorar, llorar como llora el cielo en un cruda noche de invierno, lloró como lloran los niños cuando se saben perdidos, lloró hasta que sus ojos se secaron del dolor, cuando su alma se cansó, lloró hasta que su luz se apagó.
Esa noche su estrella, quizá su único pilar, fue desmoronado, su niño de tan sólo 3 años dormía entre los brazos de la muerte producto al ambiente que lo rodeaba lleno de mugre; se durmió sin decir adiós, sin decir si volverá, simplemente se durmió y nunca más despertó.
Esta mujer no aguantó el dolor, las rejas le impedían hacer algo, gritó por ayuda, nadie la escuchó, entonces tras la desesperación, decidió acompañar a su hijo y junto a él se fue en una nube de sueños y de amor....
Esa mañana despertó y se dio cuenta de todo, su hijo a su lado se apegaba a ella, ella con la emoción no recordaba nada, sin embargo, cuando notó el cambio de ambiente supo que nada había sido un sueño, si no que todo era verdad, y que ahora se encontraba con su hijo en un mundo lleno de felicidad...
......un pequeño cuento creado por yop!! jeje...
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